
José Ángel Guedea Adiego
8º Dan de Judo
No es un secreto que me guste escribir. Cuando era pequeño escribía en un cuaderno que llevaba en la cartera del colegio, a modo de diario, lo que se me ocurría.
Cuando empecé a hacer Judo, tenía mi cuaderno de Judo, (que aun conservo), donde apuntaba, sensaciones, situaciones, progresos, entrenamientos, competiciones, combates y cursos que realizaba.
Y cuando empecé a impartir clases de Judo, tenía un cuaderno de cada centro donde impartía, con los listados, progresos, trabajo y las situaciones que se producían cada día.
También me ha gustado siempre madrugar, y no me cuesta hacerlo, es más me gusta. Mi hermano era de los que se quedaba a estudiar por la noche, pero yo me levantaba pronto para estudiar por la mañana.
Me motiva tener el día por delante. Madrugo y me pongo a leer o me siento a escribir. Pienso en mi jornada anterior, en mis clases, en lo que he hecho y apunto sensaciones.
Pienso también en el día que comienza y en lo que voy a hacer. Cuando impartía clases, pensaba en las sesiones que tenía que impartir, y de alguna forma programaba. Repaso mis escritos, pongo las ideas que durante el día anterior he apuntado e intento poner todas las que me vienen a la cabeza, ordenadas o no, de cualquier manera. Y entonces, a veces, “surge la inspiración”.
Mis primeros escritos fueron en los años 70, unas notas de prensa que mandaba a Heraldo de Aragón, sobre las actividades de Judo que se realizaban desde la Federación Aragonesa y que Heraldo publicaba o no, muchas veces dependiendo del espacio que dispusiera, o del volumen de noticias que tuviese.
En 1997 las judokas Sara Herguezabal y Azucena Verde, instauraron la revista de tirada trimestral Judo Prensa.
Mi primer “escrito importante” en la revista número 10 de Judo Prensa en noviembre de 1999, fue el análisis del campeonato del mundo, que se celebró en Birmingham y que me pidió Azucena Verde que hiciera.
A raíz de esa crónica se hizo normal que cada vez que se fuera a celebrar un campeonato importante, que sabían que iba a estar, Azucena o Sara me llamasen para ver si me quería hacer cargo de la crónica.
Así a lo largo de la vida de Judo Prensa, hice el seguimiento muchas veces de los campeonatos de España. También de los europeos y mundiales júnior, cuando empecé a desplazarme como entrenador del equipo nacional.
Las primeras crónicas y artículos para Judo Prensa, antes de mandárselos a Azucena, se los daba a leer a mi madre. Mi madre, profesora de lengua y literatura los leía y si observaba alguna incorrección gramatical, me lo hacia notar. Y yo, mandaba mi artículo con toda la confianza del mundo, en cuanto a que estaba bien redactado.
Apoyando esas crónicas en Judo Prensa, surgieron los artículos, “Los otros campeones”, “¡No vengo más!”, y debido a mi desánimo en mi cargo en la Española, ante la imposibilidad de realizar un trabajo coherente como entrenador, escribí, “Mi misión como entrenador nacional júnior”, en marzo de 2003.
En enero de 2000, volviendo de una jornada de entrenamiento en Manresa con mi amigo Mauricio Casasayas, tuve un accidente de tráfico. Mientras me recuperaba, mis alumnos Sergio Gayan y Manuel Lorenzo, me regalaron el libro “El derecho y el placer de escribir” de Julia Cameron, que me incitó a escribir, y como luego estuve mucho tiempo parado, me dediqué a ordenar escritos. De allí surgió Vivir el Judo en 2003, y Vivir el Judo II en 2005.
En 2004 mi amigo Paco Gracia y yo tuvimos la oportunidad de disponer de una página semanal, los martes, en el diario Equipo de Zaragoza y que mantuvimos con noticias y artículos de Judo, hasta que en 2009 el diario Equipo dejó de publicarse.
Y yo seguía escribiendo…
Y aunque iba acumulando material, no veía la ocasión de publicar un tercer libro porque nunca daba nada por terminado. Por entonces, ya existía la página Arajudo que Jesús Asensio había puesto en funcionamiento, básicamente de fotos, y en junio de 2008, propongo a Jesús la posibilidad de publicar de manera periódica un artículo que hable de Judo en Arajudo. Jesús acepta, y comienzo a escribir lo que Jesús titula “Reflexiones de un Profesor de Judo”, y que cuelga en la página.
En febrero de 2013, Gonzalo González Taboada, gerente de la RFEJYDA, me llama para pedirme un artículo sobre Judo que pueda presentar en la nueva página de la Española.
Y con “Practicando Judo ganamos todos”, se abre la nueva página de RFEJYDA
A raíz de la muerte de Jesús Asensio, escribo un artículo, que él ya no va a poder publicar, y que pienso que debe salir en la página de la española, y se lo mando a Gonzalo, pidiéndole que lo publique en recuerdo y en homenaje al creador de Arajudo. Lo publica encantado y me brinda la posibilidad de que a partir de entonces cuelgue mis reflexiones en la página de la Federación.
Cuando lo comento con algunos de mis amigos y alumnos hay quien me dice, ¿pero no te vas a encontrar con las manos atadas para decir lo que quieras?
Nunca he sido especialmente crítico, en ocasiones he expuesto lo que sentía que por otra parte muchas veces es lo que muchos sentíamos. Además, Gonzalo me ha asegurado libertad de cátedra. Y es la página de la española, la página oficial. No se si tendrá tantas entradas como tenía Arajudo porque el lamín de las fotos era muy goloso y todos entrábamos para buscarnos o ver quién había estado y en donde…
Los artículos que mandaba para Judo Prensa, en cuanto a redacción, los supervisaba mi madre. Los que han ido para Arajudo y ahora para RFJYDA, se los he pasado siempre cuando son un borrador a los que he considerado mis lectores críticos, mi amigo Raúl Merino de Torrelavega, y mi amigo y socio Jesús Sánchez, ya no tanto por la forma, que también, sino por el fondo, porque antes de pasárselos a Alfonso Escobar, informático en la Española para que los suba, quiero conocer su opinión, de que si lo que escribo pueda resultar interesante.
Y desde este comienzo de curso, en que Jesús Sánchez y yo, ya no impartimos clases, he dedicado un tiempo y tratado de recopilar y de controlar los artículos que he escrito y subido, tanto en Arajudo como en RFEJYDA.
Y cuando he vuelto a leer algunos que tenía olvidados, me han parecido interesantes, incluso buenos, Jesús Sánchez me reñirá por este atrevimiento, y ante la posibilidad de que David Crespo me recrimine porque los vaya a repetir, con algunos, lo voy a hacer.
Tengo escritos en Arajudo, desde julio de 2008 a mayo de 2014, y salen 161, y en RFEJYDA de 2014, hasta ahora, 277. En total suman 438.
Pienso que he tocado todas las teclas y tratado los puntos y momentos que se pueden dar y que puede vivir un Profesor de Judo. Las ideas surgían en el día a día, en las clases y situaciones que vivía a diario. Y como estas situaciones ya no las voy a vivir, ya no se van a dar, y ya no se van a crear, va a ser problemático el tener nuevas ideas que den lugar a nuevas reflexiones.
Y como me apetece, y pienso seguir escribiendo cada día, porque no me quiero apartar de este mundo y de esta forma de vivir el Judo, mientras me aguanten en la Federación, quizá lo que pueda escribir no tenga el frescor y el atractivo que pueda tener una situación surgida en un momento en la vida de un Profesor. Y es por lo que he pensado, y leyendo artículos escritos en su momento, y que me parecen interesantes y que, aunque estén leídos puedan seguir siendo interesantes, y aun en contra de lo que me diga David voy a repetirlos.
Fundamentalmente de los primeros, los que se subieron en Arajudo, porque habrá muchos que no los leyeron. Después, de los que ha subido Alfonso Escobar, en RFEJYDA, aunque como son más recientes, seguro que aun se pueden encontrar
Y quiero agradecer a todos los que leéis habitualmente estos escritos, y que cuando me encontráis me animáis a seguir haciéndolo. .
Para mi escribir, se ha convertido ahora casi en una necesidad.
Y como dice el escritor Pablo Coelho: “Siempre habrá alguien interesado en lo que escribes y aunque no existiera nadie, el placer de escribir ya merece la pena”.
El motivo para una reflexión aparece en cualquier momento y cuando surge lo apunto. Cualquier idea puede ser buena y servir de punto de partida.
Unas veces han surgido de comentarios oídos en las clases o en conversaciones con alumnos y amigos. “Si siempre hacemos lo mismo, ¡No te justifiques!, ¿Pero si da igual?, ¿Sólo vamos a estar estos? ¡Hay que verlo!, ¡Qué bonito lo hace!, Es mi alumno, Tampoco ha sido tan difícil, Con discreción que se note que somos judokas”, ¿No saludáis?…
Otras veces de observar situaciones, vivirlas y analizarlas
“La importancia del nuevo, Menos mal que son los menos, Si hubiera tenido más tiempo, Otro escudillado, Es bueno para todos, Cuando un niño nos complica la clase, Incómodo para todos, Cuando vas a coger un tren… ¿Estás entero?, Lo importante es hacerlo, El olor del Judo, ¡Que difícil es!, ¡Que hablamos de Judo!, El que algo quiere algo le cuesta, Hacer de los alumnos profesores, Y nos dieron las diez, Potenciando el error, Judo más Judo y venga Judo…” Son algunas de ellas.
De cada una recuerdo el momento en que surgió, la persona que la suscitó, o la situación que la generó. Y luego el tiempo de gestación de cada una, los comentarios de alumnos, amigos, las correcciones, la opinión de mis lectores críticos, Raúl Merino y Jesús Sánchez, hasta que considero que está escudillada y lista para ser leída.
Mis alumnos han hecho suyos algunos títulos que incluyen en sus frases y me recuerdan en ocasiones…
Y no se me ocurre nada mejor, que recordar desde aquí lo que nos dijo el maestro Talens, allá por 1977, cuando dudábamos en empezar con el club: “si tenéis ilusión adelante”.
Y ahora que ya no voy a impartir clases, quiero mantener la ilusión de mi vida que ha sido el Judo, y que sigue siendo y seguirá siendo el Judo, junto a mis amigos que siguen siendo de Judo, lo que pasa que ahora es y será distinto, y lo vivo y viviré de manera diferente, a través de estos escritos.























