
José Ángel Guedea Adiego
8º Dan de Judo
“Eres responsable para siempre, de lo que has domesticado”, y “fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante”, son dos frases que dice el zorro en el Principito, y en las que nos vimos reflejados mi socio Jesús Sánchez y yo, cuando en su momento, pensamos jubilarnos y se nos planteaban distintas opciones al dejar el club.
Llevábamos casi 50 años desde que empezamos con el club, nos gustaba y nos había gustado haber podido vivir del Judo, con el Judo y por el Judo de esa manera, pero conforme íbamos cumpliendo años, nos empezaban a agobiar compromisos y actividades que habíamos hecho a diario y nos había gustado hacer, pero que ahora empezaban a hacérsenos menos apetecibles.
Porque menos apetecible resulta, ya con una edad, aguantar a ciertos niños, clientes, alumnos, y a nuevos federativos que sin apenas relevancia, pretenden ser los sabios de Grecia, y dicen, deciden y hacen, a su antojo.
El hecho de jubilarnos, implicaba de alguna manera dejar de trabajar, y que un club, con el que estábamos funcionando desde hace casi 50 años, dejara de hacerlo.
Para el local, teníamos algunas opciones. Una firma comercial quería convertir el club en un supermercado, un particular en su taller de fontanería…, pero pensando en nuestros grupos de Judo y en nuestra gente, que algunos llevaban con nosotros desde el principio, no podíamos dejarlos en la estacada o hacerles buscar “otro Judo”, en caso de que quisieran o pensaran la posibilidad de seguir.
“Eres responsable para siempre, de lo que has domesticado”. Porque son casi cincuenta años, lidiando con pequeños, impartiendo sesiones y despertando ilusiones. Viendo cómo esos pequeños crecen, se van organizando en la vida, y cómo de alguna manera se hacen importantes. Advirtiendo cómo el Judo y las vivencias en el club les influye, y cómo esa trayectoria que se ha ido repitiendo a lo largo del tiempo ha dado lugar a distintas camadas que han ido saliendo adelante, y casi sin darnos cuenta, se han ido integrando en la vida y en la sociedad, algo que no podíamos permitir que se perdiera.
Y “fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante”. Y fue tanto el tiempo que pasamos y hemos pasado en el club, con el club y por el club, que lo hizo y lo ha hecho tan importante para nosotros, que no podíamos darle otro tipo de salida.
Y al pensar que nos gustaría que siguiera de la misma manera, decidimos hablar con nuestro alumno David Crespo, y plantearle la situación…
Nos ilusionó que David lo viera de la misma forma, y aunque nos parezca joven para asumir esa responsabilidad, siendo conscientes de su trayectoria, y sabiendo como él ha vivido el Judo y como lo piensa, esa juventud, la solventa la tercera frase:
“Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque muchas no lo recuerden”
Y estas tres frases sacadas del Principito de Saint Exupery, de alguna forma nos hacen ver y nos tranquiliza a Jesús Sánchez y a mí, sabiendo que el club de Judo Las Fuentes, va a tratar de seguir adelante cumpliendo con su gente. Y con solo estas tres frases…























